En el año 2003, la familia Antón, al frente de Artevino, se adentra en Toro, sabedores del futuro y potencia de la denominación. Tras seleccionar diferentes parcelas de la zona se elabora el primer Vetus, un vino ideado para mantener la propia esencia de Toro indagando en nuevos matices, en nuevos conceptos.

 

Los buenos resultados obtenidos impulsan la localización de una finca en pleno corazón de la denominación donde se comienza a construir una moderna bodega que será inaugurada en el año 2008.