Empordà

 

La región del Empordà se ubica en la provincia de Girona, en el extremo nororiental de Cataluña, entre el Mediterráneo y los Pirineos. Es una región de laderas de serranía orientadas al Mediterráneo.

 

El Empordà es un punto de «encuentro de lo clásico y lo moderno». Es una región de contacto entre la tradición vinícola y el modernismo artístico y gastronómico.

Fue la cuna de la producción vinícola de España, durante la dominación griega. Hoy en día es el punto de referencia del modernismo artístico catalán (Museo Dalí en Figueras) y de la nueva cocina española (el Bulli y el Celler de Can Roca en Girona). Nuclea 11 restaurantes con estrellas guía Michelin

                                                         

La tradición vitivinícola ampurdanesa tiene más de 2.500 años de historia. El viñedo ampurdanés, el más antiguo de la Península Ibérica, fue implantado por los griegos cuando fundaron Empúries, desarrollado por los colonizadores romanos y asentado definitivamente por los monjes benedictinos desde el monasterio de Sant Pere de Rodes.

 

La historia del Empordà ha quedado profundamente marcada por el trabajo de la viña, y también su territorio, con las características barracas, muros de piedra seca y bancales, que acaban de conformar el singular paisaje ampurdanés. Un paisaje mágico, mencionado por escritores como Josep Pla o inmortalizado por artistas como Salvador Dalí, hijos ilustres de este país de tramontana. Todo un mundo lleno de atractivos, entre los que cabe destacar el de la gastronomía popular del “platillo” ampurdanés, y la nueva cocina, representada por cocineros de gran prestigio internacional, en un maridaje perfecto con unos vinos excepcionales.

 

El viñedo de la DO ocupa unas 2.000 hás, y ha experimentado en los últimos años una importante renovación. Se utilizan las más modernas técnicas de cultivo y la vendimia se realiza cuidadosamente, preludio indispensable de una buena vinificación.

 

Los factores naturales potencian un entorno favorable para la obtención de los singulares vinos del Empordà. La proximidad del Mediterráneo y de los Pirineos genera una climatología de contrastes muy acusados, caracterizada por una alta insolación, baja pluviometría y frecuentes vientos fuertes del norte (la tramontana). Por otro lado, los inviernos son suaves y los veranos calurosos, pero moderados por la acción de la brisa del mar.

 

Es de gran importancia la heterogeneidad de terrenos que presenta la DO Empordà, debido a su emplazamiento entre montañas y valles. Suelos pobres y heterogéneos: granito en la montaña, arena y arcilla en la llanura, pizarrosos en la costa, que permiten la elaboración de vinos de muchos matices.

 

En lo que se refiere a las variedades tintas, domina la Cariñena o Samsó, que constituye la base de la viticultura ampurdanesa junto con la Garnacha tinta (denominada en la zona Lledoner). La Cariñena es una cepa que aporta color, estructura tánica y acidez a los vinos (capacidad de guarda), mientras que la Garnacha ofrece su tradicional frutosidad.

 

Estas variedades tradicionales se complementan con nuevas variedades que se van introduciendo, como pueden ser la Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah. También están autorizadas Cabernet Franc, Monastrell y Garnacha Peluda.

 

Las variedades viníferas blancas dominantes son Garnacha, blanca y roja, y Macabeo. En mucha menor proporción se encuentran el Moscatel, la tradicional Xarel.lo y, de nueva implantación, la Chardonnay, Sauvignon blanc y Gewurztraminer. También están autorizadas las variedades Malvasía y Picapoll blanc.

 

La gama de vinos ampurdaneses es muy amplia. Vinos tintos equilibrados, con cuerpo, con taninos maduros y buena acidez. Los reservas y crianzas son complejos y especiados, manteniendo siempre los aromas de la fruta y la planta (tipicidad mediterránea). Una vez en boca se expresan con plenitud, sabrosos y carnosos, e invitan a continuar bebiéndolos.

 

También se elaboran vinos blancos frescos y sabrosos, frecuentemente con variedades autóctonas, pero también monovarietales de notable calidad. También rosados, caracterizados por un color cereza bien definido, una gran personalidad y aroma delicado, frescos y de graduación alcohólica moderada.

 

Los vinos ecológicos, las mistelas, los vinos de uva sobremadurada y los vinos espumosos (cavas) completan la oferta vitivinícola del Empordà.